En COCOeating® sabemos que la forma en la que gestionamos nuestras emociones está estrechamente relacionada con nuestros hábitos de alimentación. Desde pequeños, de forma inconsciente aprendemos que la comida nos ayuda a calmar algunas emociones “desagradables” como la tristeza o la ansiedad. ¿Cuántas veces hemos visto cómo a un niño que está llorando se le da un caramelo o una galleta para que se calme?. Pues bien, es desde ese mismo momento cuando empezamos a interiorizar que la comida nos puede servir para calmarnos y sentirnos mejor. Además, cuanto más se repita esta conducta, mayor será la asociación entre las emociones negativas y el uso de la comida para calmarlas.

El problema realmente se vuelve importante cuando la comida se convierte en la única válvula de escape a la que recurrimos para regular nuestras emociones.

Si te sientes identificado con esto… sigue leyendo, te traemos una solución.

¿Qué puedo hacer para gestionar mis emociones negativas?

Cuando nos dejamos llevar por nuestras emociones acabamos viéndonos desbordados por éstas y buscamos desesperadamente una forma de apartarlas de nuestra mente. Todas las personas tenemos una herramienta que nos acompaña siempre y que nos puede ayudar a anclar nuestra mente y no dejarse llevar por estas emociones. ¿No sabes cuál puede ser? Es algo sin lo que no podríamos vivir pero a lo que le prestamos muy poquita atención. La mejor herramienta contra el malestar emocional es… ¡nuestra propia respiración!

¡Efectivamente¡ a través de nuestra respiración podemos controlar las emociones negativas. Lógicamente ponernos a respirar así, sin más, no va a conseguir bajar el nivel de intensidad de nuestras emociones de forma inmediata; pero si nos entrenamos en técnicas concretas de relajación a través de la respiración y las practicamos todos los días, podremos lograr que se convierta en nuestra aliada.

Hay varias formas de practicar la relajación a través de la respiración. Pero sin duda lo más importante es la constancia en la práctica diaria. Nuestro ritmo de vida no nos permite en muchas ocasiones pararnos a pensar cuál es nuestro estado de ánimo, por lo que simplemente reaccionamos ante él sin ser muy conscientes de lo que está pasando en nuestro cuerpo. La respiración diafragmática -la que hacemos “desde el estómago”- será nuestra gran aliada para detenernos un momento y tomar conciencia de cómo nos sentimos, a la vez que vamos regulando nuestras sensaciones.

A través de la respiración diafragmática conseguimos llevar una mayor cantidad de aire a la parte baja de nuestros pulmones activando la respuesta de relajación del organismo. Te explicamos en cuatro pasos cómo realizar esta sencilla práctica de respiración.

  1. Pon una mano en tu pecho y la otra mano sobre tu abdomen.
  2. Inhala por la nariz lentamente y lleva todo el aire hacia tu estómago, como si tuvieras un globo debajo de las costillas, donde comienza tu estómago, que quisieras hinchar.
  3. Nota como se mueve solo tu abdomen mientras que tu pecho se mantiene quieto.
  4. Mantén el aire unos segundos y exhala lentamente por la boca.

¡Puedes repetir estos cuatro pasos tantas veces como quieras!

Para conseguir que la respiración diafragmática sea una herramienta realmente útil para la relajación, es importante realizar una serie de prácticas a lo largo de la semana:

  • Prácticas formales. Sesiones de unos diez minutos en los que se entrena específicamente cómo llevar a cabo la respiración diafragmática.
  • Prácticas informales. Ejercicios de respiración diafragmática que se realizan mientras estamos haciendo cualquier actividad cotidiana de nuestro día a día como conducir, ver la tele o cocinar.
  • Píldoras de un minuto. Consiste en, durante un minuto, dejar de hacer todo aquello que estamos haciendo y centrarnos en nuestra respiración.

Lo que es verdaderamente importante, es realizar nuestros entrenamientos en relajación todos los días. Si únicamente tratamos de utilizar esta herramienta en los momentos en los que nuestro malestar se encuentra muy alto, será muy complicado que funcionen.  A medida que vayamos entrenando estás técnicas, nos resultará más sencillo utilizarlas de forma eficaz.

Otros beneficios de la práctica de la relajación

Además de lo anteriormente mencionado, la práctica diaria de técnicas de relajación tiene numerosos beneficios que se relacionan directamente con nuestros hábitos de alimentación. Entre ellos destacan los siguientes:

  • Aumento del nivel de conciencia sobre uno mismo.
  • Disminución de la ansiedad.
  • Aumento de la capacidad de concentración y de la memoria.
  • Descanso más profundo.
  • Equilibrio en la tensión arterial.
  • Predominio de los pensamientos positivos.
  • Incremento de la habilidad para relajarse cada vez que se necesite.
  • Aumento de la confianza en uno mismo.
  • Mejora en la calidad del sueño.

Sin duda la respiración es una herramienta que nos puede ayudar a relajarnos en nuestro día a día, no sólo con el objetivo de regular nuestras emociones, sino también con el de mejorar nuestra relación con la comida.

Como ves, COCO puede ofrecerte alternativas para que no utilice la comida como vía de escape para tus emociones negativas. Si quieres aprender a utilizarlas y cambiar tu relación con la comida, descarga la app de COCOeating® y deja que COCO te ayude.

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