Al igual que sucede con el agua, el sueño o el sexo, la comida es un “reforzador natural”. Es decir, en general las personas sanas reciben la comida como una situación que cumple una necesidad y resulta agradable, favoreciendo que se repita esta situación con frecuencia. De tal forma, que no resulta extraño que la comida sea una de las primeras fuentes de placer para las personas. No obstante, si la comida la convertimos en la máxima o la única fuente de gratificación, entonces es cuando comenzamos a tener un problema.

El sexo como fuente de placer

Efectivamente, la primera fuente de placer que suele venir a la cabeza, es el sexo. Tener relaciones sexuales satisfactorias es una situación especialmente reforzante a nivel cerebral. Por una parte, se dan aspectos de intimidad en la relación con la otra persona, favoreciendo la autoestima y estados emocionales positivos. Y, por otra parte, estas conductas tienen respuestas cerebrales de alta gratificación, debido a que históricamente y desde el punto de vista biológico, también era una forma de asegurar la supervivencia de nuestra especie. Por todo ello, tener una vida sexual sana, favorece que mi relación con la comida sea adecuada.

Si pensamos más allá, descubriremos que algunas personas al aumentar de peso se sienten en conflicto con su aspecto físico y tienden a disminuir la búsqueda de actividad sexual o incluso evitarla. En esta situación, podemos entender el riesgo de que la comida pueda ir ganándole terreno al sexo como fuente de gratificación principal… y, que de forma inconsciente, elijan la comida antes que otras actividades placenteras.

¿De qué otras fuentes de placer podemos disfrutar?

Otras formas de encontrar situaciones agradables y de disfrute, tienen que ver con actividades que nos permitan estar relajados y conectados con nosotros mismos en el aquí y ahora. Saber escuchar nuestras preferencias y necesidades resulta especialmente interesante. Por ejemplo, si soy un amante de los deportes al aire libre, organizarme un espacio frecuente para ello, es una forma de garantizarme el disfrute. O si soy una enamorada del arte, puedo practicarlo en unas clases semanales de escultura o ir a disfrutarlo a exposiciones renovadas en la ciudad donde vivo… Lo mismo sucedería con la música, el canto u otros hobbies preferidos por cada persona.

Estar conectados con nuestras preferencias y reservarnos ese tiempo, es esencial.

¿Cómo conseguimos disfrutar de la comida de forma sana?

COCO nos ayudará a aprender a comer de forma consciente, a elegir los alimentos de forma cuidada, a preparar la comida de forma atractiva a nivel visual y de textura, saboreando cada bocado de forma consciente y dejando que la experiencia culinaria ¡pueda disfrutarse al máximo!.

Como dice Ferrán Adrià, “la cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor, provocación y cultura”. Pero, como decimos en COCOeating®, no debe ser nuestra única fuente de placer.

COCO te puede ayudar a mejora la relación que tienes con la comida para que no se convierta en tu única fuente de gratificación; sólo así bajarás de peso de forma saludable y manteniendo la pérdida en el tiempo.

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