Empezando el año y terminando las Fiestas Navideñas, es el momento perfecto para elaborar nuestra lista de propósitos para el año que comienza. La mayoría vamos a poner en nuestra relación, objetivos como hacer más ejercicio, perder peso, comer de manera más saludable, ahorrar, pasar más tiempo con la familia, aprender algo nuevo o viajar, y claro, si todavía fumas, dejar de fumar debería encabezar tu lista. 

No debes inquietarte, ni mucho menos desanimarte, cuando al hacer tu lista, te sorprendas volviendo a poner  algunos de los propósitos que ya estaban en tu lista del año pasado. Según los estudios solo 1 de cada 10 conseguirán cumplir sus propósitos. De primeras es probable que te parece poco, pero míralo de esta otra forma, es mucho más probable cumplir tus propósitos que conseguir que te toque la lotería, y aún así compramos cada año alguna participación para el sorteo de Navidad. Bromas a parte, sabemos que es suficiente, en realidad mas que suficiente, si sabes como conseguirlo. Vamos a empezar proponiéndonos estar en ese 10% al final del año que viene. 

Para lograrlo vamos a repasar algunas de las claves del éxito y errores comunes. Lo primero. No solo se trata de fuerza de voluntad, sino mas bien debemos tener claro lo que queremos conseguir. La motivación debe ir de dentro hacia fuera, debemos tener realmente claro que se trata de nuestra prioridad. Con una motivación interna nos será más fácil sostener los esfuerzos en el tiempo.  Deben ser tus propósitos, y con esto queremos decir que realmente estemos motivados en conseguirlos, piensa que la motivación extrínseca es temporal o dicho de otra manera, en unas semanas los propósitos más formales desaparecerán de nuestro radar y solo aquellos que realmente sean nuestros seguiremos luchando por ellos. Por eso, asegúrate de comprometerte contigo y con nadie mas. Es tu salud, es tu cuerpo, es tu propósito de año nuevo. 

Para eso es clave el autoconocimiento, conocernos bien, saber cuales son nuestras motivaciones y también nuestras debilidades. También es clave entender qué no nos ha funcionado en otras ocasiones, aprender de nosotros mismos, esto es un buen segundo paso. 

La siguiente clave es ser realista y planificar nuestros objetivos que tienen que ser alcanzables, razonables y mucho mejor si transformamos  nuestros propósitos en acciones concretas. Si el objetivo es adelgazar, ponle una cifra y un tiempo, y que sea realista. Es decir, si quiero adelgazar 10 kilos en dos semanas, algo estoy planteando mal. No es que no se pueda, sino simplemente es que no se debe. Salvo que queramos conseguir objetivos rápidos que no seremos capaces de sostenerlos en el tiempo. Ya hemos pasado por esto, dietas rápidas, con rápidos resultados y rápidos rebotes, donde no solo recuperamos lo adelgazado, sino que muchas veces algún kilo extra de regalo.

Ya decía Albert Einstein “si queremos resultados diferentes, tenemos que hacer algo distinto”. Pues bien ya tenemos otro paso más hacia el éxito, hagamos algo diferente. Si nuestro objetivo es comer mejor y bajar de peso, ¿por qué no empezar  por conocer cual es nuestra forma de relacionarnos con la comida?. Conocer nuestro perfil EAT-ID®, nos ayudará en nuestro autoconocimiento de cómo comemos, y desde ahí poder hacer algo diferente. Fijarnos en cómo comemos, y no solo en lo que comemos, desde luego es una forma interesante  de afrontar una forma duradera. Organizamos pequeños cambios, de menos a más, que nos ayudaran a mejorar nuestra forma de comer, sin restricciones, sin culpas y sin rebotes. Objetivos alcanzables con un plan de acción progresivo, una buena forma de conseguir nuestro objetivo de comer mejor.  Te podemos ayudar con nuestro programa COCO Eating®, disponible para iOS y Anodroid. 

Empieza el año con el pie derecho, con tus propósitos bien pensados y organizados y no te olvides de apuntarlos, para que podamos evaluar nuestros logros el año que viene.

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